Emigrantes si, inmigrantes no
Una curiosa tendencia que estoy viento últimamente en todo tipo de medios de comunicación, sobre todo a raiz del famoso comunicado del Gobierno Alemán, es la idea generalizada de que lo mejor que se puede hacer es emigrar. Casi se podría decir que todo el que pueda debería emigrar de España hacia lugares mejores, como Francia, Reino Unido o Alemania. Pero más curioso se me hace al ver que la idea inversa, esto es, que vengan inmigrantes, es tildada de fatal.
Múltiples preguntas me vienen entonces a la cabeza: ¿No son nuestros emigrantes, inmigrantes en los paises a los que van? ¿No quitan puestos de trabajo en los paises destino, sólo nos los quitan aquí los inmigrantes que vienen a nuestro país? ¿Son personas de distinta “calidad” los que salen de aquí que los que vienen? Y sobre todo: ¿tan malo es este país cuando hay gente que es capaz de jugarse la vida por venir y tan buenos son los demás que todo el mundo quiere irse a ellos?
Nunca entenderé a la gente que se llena de halagos al referirse a sus amigos, familiares o conocidos que encontraron la fortuna fuera pero le echan la culpa de todos los males a los inmigrantes. ¿Qué pensarían si los alemanes dijeran de su primo, que fue a la Siemens, que seguro que es un ladrón por ser extranjero, o los de France Telecom, a donde fue un buen amigo a trabajar, que es un vago por ser español?
Creo que el problema subyacente a la mitad de los males que nos afligen es que la culpa es siempre de los demás. Y la solución también nos la tienen que dar los demás. Los “otros” en sentido más general, son los extranjeros. Ellos nos pagarán los sueldos que nos merecemos pero que no cobramos. Pero de ellos también es la culpa de nuestro desempleo y nuestros problemas económicos.
El día que asumamos que nadie nos va a ayudar y que dependemos de nosotros mismos, que los políticos no son más que baches en nuestro camino y no soluciones, y decidamos reformar todo este tinglado para que cada uno obtenga lo que se merece, ni más ni menos, nuestros acomodados políticos se echarán a templar. Y no habrá tanta gente pensando que “los demás paises son mejores” y nos daremos cuenta de que no son más que otros paises como el nuestro o como cualquier otro: trozos de tierra administrados por unos pocos que deciden la vida del resto y viven a costa suya.

